Las hermanas Mercedarias Misioneras y toda la comunidad educativa, les damos la bienvenida al empezar este nuevo año escolar.

El comienzo de un nuevo año nos pone, a todos los que integramos esta comunidad educativa, frente a la tarea de educar y ser educados. Vale la pena iniciar el año con algunas reflexiones que puedan ayudarnos a profundizar aún más nuestra opción y compromiso con la educación.

En primer lugar, las relaciones entre la familia y la institución educativa son un tema fundamental que abarca los dos pilares esenciales de la vida de nuestros estudiantes: el ámbito en el que se inicia el aprendizaje de la vida, y el descubrimiento y desarrollo de la identidad personal.

Por eso, de acuerdo a nuestro Proyecto Educativo Institucional, nos proponemos ofrecer una educación de calidad, integral y liberadora, de tal manera que la misión educativa y el testimonio de todos los miembros sean una invitación constante a crecer en libertad según el Evangelio.

Nuestra comunidad educativa se siente responsable en la búsqueda de la calidad en los procesos educativos y pastorales, así como la excelencia en todos los proyectos que emprendamos, en un clima de alegría y amistad que brota del diálogo y la libertad de expresión, y se traduce en un trato respetuoso, sencillo y cercano entre todos/as los que formamos la comunidad educativa haciendo posible la vivencia de los valores mercedarios.

 

Hna. Norma Guimaray Salazar
Directora